Gobierno: tuvo que bajar el manejo del fuego y se aprobó la ley de Propiedad Privada
Los aliados Royón, Ávila, Terenzi, Abad, los misioneros y los santacruceños quitaron su apoyo y Bullrich solo retuvo los votos para desalojos y expropiaciones. Por Pablo Dipierri. Los aliados empujaron este jueves al gobierno a retirar del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada el capítulo que modificaba la ley de manejo del fuego y la media sanción de la iniciativa de Federico Sturzenegger terminó desflecada. Pese que Patricia Bullrich logró retener el voto de los 10 radicales, los tres del PRO, los dos misioneros y la chubutense Edith Terenzi para la votación en general, ese fragmento del dictamen se desplomó por la falta de respaldo de casi todo el arco de los bloques dialoguistas, como ocurrió con el capítulo de extranjerización de la tierra. Frente a la estampida de senadores contra el pomposo proyecto, el oficialismo tuvo que conformarse con la aprobación de los capítulos referidos a la agilización de los desalojos y el recorte de las facultades del Estado
en las expropiaciones, menos de un tercio del contenido que ambicionaba
el gobierno cuando lo mandó al Congreso en marzo. El derrumbe fue tan
estruendoso que el fueguino Agustín Coto anunció que La Libertad Avanza
aceptaba quitar los artículos referidos al manejo del fuego y José
Mayans le retrucó que retirasen la ley completa. Bullrich se fue
enterando a lo largo de la tarde cómo se le escapaban los respaldos, con
el mismo efecto cascada que le hizo perder la ley de tierras. El
discurso torpe de Joaquín Benegas Lynch también contribuyó a quemar los
puentes con los senadores aliados, a los que el libertario entrerriano
tildó de ignorantes y tibios por sucumbir ante el show mediático que
supuestamente se montó contra la venta de terrenos a extranjeros. La
Rosada culpa a Bullrich por el fracaso de la ley de tierras y dicen que
mintió con el número de votos. Esa intervención de Benegas Lynch, que
ensayó al principio de la sesión para rechazar la impugnación que
presentó Juliana di Tullio para impedir que vote por conflicto de
intereses ante la revelación de LPO, detonó la mayoría de los 44 que
armó Bullrich durante las sesiones extraordinarias del verano pasado. Si
el vínculo había quedado resentido esta semana por la mala praxis de la
jefa de bancada oficialista, los dichos del senador que se dedica a
valuar y vender campos en su actividad privada terminaron de
estallarlos.
En efecto, los libertarios se iban enterando a medida
que avanzaba la sesión cómo se le escapaban votos que pasaban del
sentido positivo al negativo, para ubicarse en el rechazo junto al
peronismo, en el segmento que barría con las sanciones o limitaciones a
los propietarios de hectáreas que se incendiasen para luego enajenarse.
Así fueron cayendo los anuncios del radical Maximiliano Abad, Flavia
Royón, Beatriz Ávila y Edith Terenzi. Abad explicó en su exposición que
esa parte del proyecto era regresivo y que la doctrina constitucional y
la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia establecen el
principio de no regresión ambiental. En tanto, Royón había avisado que,
más allá de los cabildeos que se produjeron durante meses en el despacho
de Víctor Zimmermann en el Senado para retocar la ley, todavía contiene
errores conceptuales y técnicos que deben revisarse y por eso votaría
en contra. Los libertarios se iban enterando a medida que avanzaba la
sesión cómo se le escapaban votos que pasaban del sentido positivo al
negativo, para ubicarse en el rechazo junto al peronismo, en el segmento
de Manejo del Fuego.
Finalmente, el proyecto quedó compuesto por lo
que fuera el Capítulo I, referido a la Expropiación y Regularización
Dominial, el Capítulo II, dedicado a los Procesos de Desalojo y el
Capítulo V, sobre el Registro de la Propiedad Inmueble. El primero fue
aprobado por 37 votos a favor y 33 en contra y el segundo cosechó 36
voluntades por la afirmativa y 33 por la negativa. Terenzi se abstuvo
después de explicar que no compartía la orientación del articulado pero
también advirtió que lo que se estaba legislando aplicaba solo a la
Capital Federal porque el resto de las jurisdicciones tenían su propio
régimen de desalojos.










