El Senado debate el proyecto de entrega
El Senado debate el proyecto que elimina los límites a la compra de tierra para extranjeros. La iniciativa, además, habilita los desalojos exprés y modifica la ley de incendios. En la sesión también se tratarán 36 pliegos judiciales. Por Paula Marussich. En medio de la fiebre mundialista, con Argentina en la final una vez más, el Gobierno aprovecha para vender todo. El oficialismo en el Senado buscará hoy avanzar con la media sanción del proyecto de ley denominado Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa habilitará la compra, por parte de inversores extranjeros, de la totalidad del territorio nacional. Detrás de la narrativa de la defensa irrestricta de la propiedad privada, el Gobierno impulsa una redefinición del régimen de la tierra que facilita el ingreso del capital extranjero sobre territorios que concentran recursos estratégicos para el país.
La discusión excede el derecho de propiedad y atenta contra la
soberanía. Además, el Senado avanzará con 36 pliegos judiciales. Entre
ellos, el de Víctor Pesino, el juez que dejó sin efecto la cautelar de
la CGT que frenó buena parte de la reforma laboral que impulsó el
Gobierno. Próximo a cumplir 75 años, el integrante de la Sala VIII de la
Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo requiere del acuerdo del
Senado para continuar cinco años más en su cargo.
Después de tres
meses de negociaciones, el Gobierno parece tener el camino allanado para
avanzar con la denominada ley de Inviolabilidad de la Propiedad
Privada. Se trata de un paquete de medidas que elimina las restricciones
para que empresarios extranjeros puedan comprar tierras rurales sin
límites, habilita los desalojos exprés y desmantela las protecciones
sobre los bosques nativos y las tierras arrasadas por el fuego. Además
de los aliados del PRO y la UCR, los bloques provinciales están
dispuestos a prestar colaboración. El gobierno le dio la potestad a las
provincias de autorizar o rechazar las ventas y con eso ganó apoyos. La
versión final del dictámen que circuló tras el partido entre Argentina a
Inglaterra llevaba el número 15 y revela los cambios que el texto
continuó recibiendo incluso después de haber salido de comisiones. La
sesión fue convocada para las 12 del mediodía y será la última antes del
receso de invierno.
“Es un proyecto de extranjerización del
territorio. No es casualidad que quieran tratarlo en medio del Mundial:
tienen que hacerlo cuando la sociedad está mirando para otro lado.
Nosotros insistimos con nuestro rechazo porque a la Argentina hay que
defenderla en todas las canchas”, dijo el senador Wado de Pedro. El
peronismo trabajó para bloquear, al menos, la extranjerización de la
tierra, el capítulo que mayor preocupación le generaba, pero al cierre
de esta edición todavía no había logrado reunir los consensos necesarios
aunque decían “estar cerca”.
La ley vigente no prohíbe la
adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros: establece un
límite del 15 % sobre el total de la superficie rural del país. Según el
Observatorio de Tierras, hoy los capitales extranjeros poseen alrededor
del 5 % —unas 13 millones de hectáreas—, por lo que la normativa actual
todavía les
permitiría adquirir cerca de 26 millones de hectáreas
más. La reforma impulsada por el Gobierno elimina esos límites, incluso
en departamentos donde la extranjerización ya supera el 40 % o el 50 %,
habilitando la concentración de territorios considerados estratégicos
Otras reformas dentro del paquete
El
gobierno busca modificar el régimen de expropiaciones al restringir el
concepto de utilidad pública y elevar las indemnizaciones, lo que
dificultará que futuros gobiernos recuperen activos estratégicos. Con
una normativa similar en 2012, la expropiación del 51 % de YPF, que
permitió al Estado recuperar el control de la compañía e impulsar el
desarrollo de Vaca Muerta, habría resultado mucho más compleja.
Entre
las reformas se habilitan los desalojos exprés al permitir que un juez
ordene la restitución inmediata de un inmueble sin esperar una sentencia
definitiva.
Finalmente, la reforma de la Ley de Manejo del Fuego
elimina las restricciones para modificar el destino de las tierras
incendiadas, facilitando la especulación inmobiliaria










