Caputo le paga a los proveedores del Pami con bonos
Caputo le paga a los proveedores del Pami con bonos para maquillar el superávit. El PAMI encontró una salida para la deuda con las farmacias: no pagará con plata, pagará con bonos. La obra social de los jubilados cancelará tres períodos adeudados del convenio de medicamentos ambulatorios y una prestación de pañales que ganó el grupo Clarín, mediante un único pago en Letras del Tesoro. Es decir: el mostrador que entregó remedios recibirá una Lecap. La salud se sube al tren de la deuda pública. Según la información que circuló entre delegados farmacéuticos, el organismo cancelará los montos pendientes con la Lecap S31L6, una letra del Tesoro en pesos con vencimiento el 31 de julio de 2026.
La Secretaría de Finanzas incluyó ese instrumento en licitaciones de
este año. Los períodos incluidos son cuatro. El saldo de la primera
quincena de marzo. El anticipo de la segunda quincena de marzo. El
anticipo de la primera quincena de abril. Y la prestación de pañales
correspondiente a mayo de 2025. Ese último dato no es menor: el atraso
no sólo alcanza a medicamentos ambulatorios recientes, sino también a
una prestación sensible que lleva más de un año de demora. Denuncian un
atraso del 102% en los montos que perciben los prestadores de Pami
El
mecanismo fue aprobado por la Confederación Farmacéutica Argentina en
un confederal realizado el día anterior a la reunión de presidentes y
delegados. Luego de esa aprobación, la CoFA remitió la documentación
correspondiente al PAMI. Hasta ahora, según el mismo comunicado interno,
no hay confirmación sobre la fecha en que el organismo enviará las
letras a la Confederación. Mientras tanto, las entidades farmacéuticas
trabajan con asesoramiento especializado para instrumentar el proceso.
Las
Lecap son parte del andamiaje central con el que el Tesoro viene
administrando vencimientos, absorbiendo pesos y pateando compromisos.
Ahora esa ingeniería entra por la puerta de una farmacia.
La
explicación técnica es simple, aunque la maniobra tenga varias capas.
PAMI reconoce la deuda. No aplica quita sobre los montos adeudados.
Entrega letras del Tesoro. Y la renta que generen esas letras queda para
las farmacias. En los papeles, la farmacia cobra todo. En la caja
diaria, la historia es más áspera.
Porque una Lecap no es lo mismo
que pesos en la cuenta. Es un título público. Si la farmacia conserva la
letra hasta el vencimiento, cobra capital más la renta acumulada. Si
necesita liquidez antes, puede venderla en el mercado secundario. Pero
ahí entra otra película: precio de mercado, tasa, riesgo, demanda y
descuento. La quita no aparece en la resolución. Puede aparecer en la
pantalla del broker.
Esta letra ya venía siendo parte del menú
financiero de Caputo. En la licitación del 28 de enero, Finanzas informó
que recibió ofertas por un total de valor efectivo de 11,17 billones de
pesos y adjudicó 10,34 billones. Sólo en la Lecp S31L6 se adjudicaron
1,844 billones de pesos de valor nominal, con una tasa efectiva mensual
de corte de 2,75% y una anual de 38,48%.
El dato permite entender la
lógica. No se trata de una herramienta marginal. Es parte del andamiaje
central con el que el Tesoro viene administrando vencimientos,
absorbiendo pesos y pateando compromisos. Ahora esa ingeniería entra por
la puerta de una farmacia. Donde antes había recetas, ahora hay
duration.
La crisis venía cargada. La deuda del PAMI con prestadores
supera los 500.000 millones de pesos. No es una caja cualquiera. Se
trata de la obra social más grande de Latinoamérica y atiende a más de 5
millones de jubilados, pensionados, familiares a cargo y veteranos de
Malvinas. Por eso cada demora se siente rápido en la cadena. Una
farmacia chica no tiene la espalda de un fondo común de inversión.
Compra a droguerías, financia stock, atiende jubilados y espera el pago.










