Adorni, cada vez más complicado
El deslomado, en problemas: denuncias ampliadas, un amigo que lo embarra y una posible causa de corrupción. Marcelo Grandio quiso defender al jefe de gabinete y lo enterró. Primero dijo que Manu pagó con plata del Estado el viaje a Punta del Este con Bettina, su mujer, y luego se desdijo. La Procuraduría de Investigaciones Administrativas abrió una investigación preliminar. La banca de Milei y Karina.En medio de la campaña, el vocero llevó al funeral del Papa a Macarena Rodríguez, su coordinadora de redes.Se trata de Macarena Jimena Rodríguez que, según reveló el periodista Federico Teijeiro en Radio Rivadavia, viajó al funeral del Papa Francisco junto a la delegación encabezada por el presidente Javier Milei. Rodríguez es funcionaria a cargo de contenidos para redes, área que depende de Adorni. Su presencia generó controversia no solo porque se asocia directamente al equipo de campaña del vocero presidencial en la Ciudad, sino también porque choca con el discurso de ajuste en el gasto público que promueve la administración libertaria. Por Matías Ferrari. A los amigos como Marcelo Grandio mejor perderlos que encontrarlos. Grandio es un conductor en la TV Pública muy cercano a Manuel Adorni
y fue uno de los pasajeros del vuelo privado que transportó al jefe de
Gabinete y a su esposa, Bettina Angeletti, hacia Punta del Este para
unas mini vacaciones durante el último feriado de carnaval. El amigo
Grandio quiso defenderlo de las acusaciones por el elevado costo de ese
pasaje, pero lo terminó enterrando varios metros (más de los que ya
estaba) bajo tierra. El viaje lo pagó Manu con plata del Estado, lo
incineró; pero al parecer fue un lapsus, porque enseguida se corrigió y
sostuvo lo contrario: Quiero decir que pagó con su plata, no con plata
del Estado. En cualquiera de los dos casos, si Grandio dice la verdad,
Adorni tiene un problema: ya sea porque desvió fondos públicos o porque
no puede explicar con su patrimonio los lujos que se estuvo dando. En
los tribunales se acumulan las denuncias y la Procuraduría de
Investigaciones Administrativas (PIA), especializada en casos de
corrupción, ya lo investiga tanto por la escapada a Uruguay como por la
aparición de Bettina en la gira oficial por Estados Unidos que dio
origen al escándalo. Adorni, hasta ahora, solo atinó a disculparse en
Twitter por haber usado el término deslomarse, que ya adquirió el
estatus de meme. El jefe de Gabinete sigue sin explicar de dónde salió
la plata que con que se pagó el jet privado hacia Punta del Este ni
hasta dónde trepó la cuenta de los viáticos y los gastos de su mujer en
la Gran Manzana, que incluyeron una semana en el exclusivo hotel “The
Langham” y que dijo haber solventado él mismo. El descargo se centró
exclusivamente en su desafortunada primera argumentación sobre la
presencia de su esposa en el avión presidencial y en la gira: él, tan
sacrificado, necesitaba compañía. “Uno puede decir alguna palabra o
frase desafortunada en un vivo, sí. Me ha ocurrido muchas veces. La
palabra no debió ser deslomarse. Somos humanos y cometemos errores”,
escribió en Twitter.
Esa disculpa que tiene claramente un anclaje en
el contraste entre el nivel de vida de un funcionario y la absoluta
mayoría de la población que sufre las mieles de la motosierra-- fue
compartido por varios ministros y funcionarios, que durante todo el día
salieron a cerrar filas detrás de la inocencia de Adorni. El presidente
encabezó esos mensajes de apoyo. Es costo marginal. Ensucian... Ánimo
Manuel!!!, escribió Milei-








